Foro ciudadano en Coatepec revela crisis hídrica y ambiental

Foro ciudadano en Coatepec revela crisis hídrica y ambiental: comunidades exigen coordinación y autonomía

El foro ciudadano realizado en el municipio de Coatepec, Ver. nos mostró una realidad la cual ya no podemos evadir: la región está sumergida en una crisis hídrica y ambiental que pone en riesgo la salud, el territorio y la vida comunitaria. Colectivos, asociaciones civiles y habitantes coincidieron en que el agua debe ser el eje central de la política pública en la nueva administración, pero también un espacio de autogestión y defensa desde las comunidades.

Lejos de ser un simple diagnóstico, las voces reunidas hicieron un llamado urgente a que las autoridades de los tres niveles de gobierno asuman su responsabilidad con seriedad y a que la ciudadanía fortalezca su autonomía frente a decisiones que históricamente han priorizado intereses económicos por encima del bienestar colectivo.

Contaminación, abandono institucional y conflictos

La gestión del agua en Coatepec y municipios vecinos –Las Vigas, Acajete, Xico y Xalapa– se encuentra marcada por la descoordinación y el desinterés oficial. La falta de claridad incluso en la nomenclatura de los ríos dificulta comprender la magnitud de la contaminación que recorre toda la cuenca de La Antigua.

Los datos de monitoreo ciudadano son contundentes: ríos como el Pintor, Pixquiac y Sordo se degradan conforme avanzan por zonas urbanas. Se estima que más de la mitad de la materia fecal del municipio proviene de Coatepec y comunidades cercanas como Tuzamapan, sin que las plantas de tratamiento cumplan con su función. El resultado: aguas negras que terminan en la cuenca baja, generando litigios y conflictos sociales.

Las comunidades usuarias del servicio de CMAS Coatepec exigieron medidas inmediatas:
  • Auditoría al organismo operador.
  • Reestructuración que garantice representación comunitaria.
  • Planes de mantenimiento e infraestructura.
  • Monitoreo participativo y tarifas justas.
  • Captación de lluvia y construcción de una planta potabilizadora para zonas históricamente marginadas del servicio.

Bosque de niebla bajo asedio: deforestación y agrotóxicos

El bosque de niebla, vital para la recarga de agua y la biodiversidad, ha perdido un 40% de su superficie en apenas tres décadas. Hoy solo queda un 1.5% en estado primario dentro del municipio. La expansión agropecuaria y urbana avanza sobre un ecosistema único.

El cultivo de papa, que creció 300% desde 2003, utiliza al menos 18 agrotóxicos, diez altamente peligrosos y dos prohibidos por el Convenio de Estocolmo. En comunidades aledañas se han reportado problemas de salud relacionados con esta actividad, mientras que las normas ambientales se incumplen abiertamente: escuelas obligadas a cerrar por la cercanía de cultivos tóxicos son ejemplo de ello.

La ciudadanía propuso crear un reglamento ambiental municipal, aplicar procesos de biorremediación y garantizar que en el área ambiental del ayuntamiento haya personal capacitado y con sensibilidad medioambiental.

Basura y residuos: un sistema colapsado

Coatepec produce 95 toneladas de basura diarias y el ayuntamiento solo logra recolectar tres cuartas partes. El servicio funciona con apenas tres camiones, la estación de transferencia opera sin control ambiental y los lixiviados contaminan agua y suelo.

La falta de un plan integral genera tiraderos clandestinos y cobros excesivos a comunidades. Frente a este escenario, se plantearon propuestas: reglamento actualizado con enfoque de economía circular, planta de reciclaje, ampliación del compostaje y saneamiento de sitios ilegales. El caso de Orizaba fue citado como ejemplo de gestión moderna y participativa.

Guardianes del territorio: resistencias comunitarias

En espacios como el Cerro de las Culebras y la comunidad de La Laguna, colectivos ciudadanos han resistido invasiones, tala y abandono institucional. Desde 2002, el fideicomiso Fidecoagua ha sostenido la conservación de más de 100 hectáreas de bosque de niebla con pagos simbólicos frente a la presión de cultivos como la papa.

El contraste entre los esfuerzos comunitarios y la falta de respaldo oficial revela un patrón: la defensa del territorio recae principalmente en la organización ciudadana, mientras los gobiernos miran hacia otro lado.

Retos para las nuevas autoridades: del discurso a la acción

El foro dejó en claro que la participación ciudadana no puede ser simulada. Los sistemas comunitarios de agua, presentes desde los años 80, demandan respeto a su autonomía y reconocimiento legal como sujetos de derecho público. Solo así podrán acceder a recursos y fortalecer su papel en la gestión del agua.

Las nuevas autoridades municipales enfrentarán desafíos mayúsculos:
  • Frenar la expansión de monocultivos tóxicos.
  • Garantizar agua limpia y tarifas justas.
  • Atender un sistema de basura desbordado.
  • Proteger al bosque de niebla de intereses privados.
Es su deber escuchar y reconocer la autonomía en temas como la gestión de recursos naturales como el agua que los pueblos han cuidado durante generaciones; así como muchos otros temas en los que el Estado los ha dejado a su suerte.

La pregunta es si el próximo ayuntamiento será capaz de construir un proyecto colectivo con la ciudadanía, o si continuará administrando la crisis mientras la naturaleza y las comunidades pagan el costo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los fantásticos libros voladores del señor Morris Lessmore (cortometraje)

Los desconocidos no existen (poema en prosa)

Canto de primavera "Xopan Cuicatl". Netzahualcóyotl (Poesía prehispánica)