Juan Bosch, vendabal caribeño
Encontrar actualmente a la intelectualidad -preferentemente escritores- en luchas frontales para construir justicia social, esclarecer verdades y consolidar la libertad, es una tarea casi imposible. Sus preocupaciones se enfocan mayoritariamente en introspecciones de carácter vanidoso. Ignoran que sus reflexiones y criticas de la realidad imperante -por emanar de ellos- pueden influir en vastos sectores de la opinión pública, en revertir situaciones de franca injusticia. No olvidemos la campaña que emprendió Emilio Zola, padre del Naturalismo, en defensa del calumniado militar Dreyfus, obteniendo en los meses postreros su total reivindicación. En nuestra América de hoy, si bien el número de literatos abanderados en causas justas y peligrosas no sobrepasan la veintena, hay ejemplos pretéritos que reconfortan e inspiran. Uno de ellos es el dominicano, Juan Bosch (1902) quien además de cuentista, novelista y ensayista, fue un furibundo adversario de su connacional dictador Ra...
